
Camino hacia París y me preparo cada día. Me imagino sus jardines y las tardes en Campos Elíseos, sentados en el césped algún día bebiendo una botella de vino tinto. Los quesos y los croissants formaran parte de nuestra dieta.
Camino hacia París y me preparo cada día, entrenándome con un par de latas de pescado y un tarro de leche, con la emoción de disfrutar cada uno de esos pequeños detalles. Con la emoción de volver a disfrutar de tu sonrisa y de tus besos.
Camino hacia París y me preparo cada día. En cada viaje que emprendo, en cada autobús que abordo, en cada lugar que piso. Soñando con algún día volver a sentir tus manos. Soñando con volver a sentir tus labios.
Camino hacia París y me preparo cada día. Imaginando las noches que pasaremos juntos en alguna vieja estación de tren, donde abrazados, nos olvidaremos del frío, donde nos brindaremos calor y recordaremos aquel primer beso.
Camino hacia París y me preparo cada día. Me imagino tal vez pasando una noche en un hostal, donde recordaremos nuestra primer noche juntos aquella madrugada de algún noviembre.
Camino hacia París y me preparo cada día. Mochilas al hombro caminando por las calles, donde se gestó el pensamiento libertario del que ahora gozamos, y esos andares marcaran para siempre nuestra existencia.
Camino hacia París y me preparo cada día. Disfrutando de las noches en la ciudad luz, pero saboreando y mirando la luz de tus divinos ojos, de tus hermosos ojos.
Camino hacia París y me preparo cada día. Imaginando el día en que juntos tomados de la mano, descenderemos del avión y como horizonte tendremos a la Torre Eiffel, hermoso coloso que alegrara nuestra existencia y nos enseñara su grandeza, para comprobar la grandeza de nuestro amor.
Mientras... yo camino hacia París y me preparo cada día...
Ivo Sainz Escoto